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Archivo mensual: agosto 2012

Hysteria

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Después de ver la fantástica película de Hysteria, he indagado un poco sobre el tema y he dado con este fantástico artículo:

Como paso de curar enfermedades a otros usos más “lúdicos”.

El primer vibrador tuvo un origen muy diferente del que se asocia hoy en día. Comenzó a usarse en 1870 para tratar por consejo médico la “Histeria” femenina una supuesta enfermedad que, desde la antigüedad, pensaban que atacaba a la mujer cuando esta estaba irritable.El origen de la Histeria, que según las creencias solo sufrían las mujeres, se remonta a la antigüedad clásica, se habla de ella en papiros egipcios y ya fue descrita por Platón y por Hipócrates. Un mito de la antigua Grecia cuenta que el útero no está estático sino que deambula por el cuerpo de la mujer, causando enfermedades a la víctima cuando llega al pecho. Esta teoría da origen al nombre, pues la raíz proviene de la palabra griega para útero: hystera.

En la medicina medieval se le llamó “sofocación de la matriz” y se seguía creyendo que la causa era la abstinencia sexual, matizando que la retención de fluidos sexuales de la mujer era el origen del mal. Los remedios recomendados eran variados, desde mantener sexo si estaba casada, el matrimonio si estaba soltera y un masaje de una comadrona como último recurso.

De este peculiar masaje ya se hablaba en al año 653 y consistía en que por orden de un médico, una comadrona se impregnaba un dedo en aceite de flores, generalmente lirios o nardos, y masajeaba con vigor la zona genital de la mujer hasta que esta llegara al clímax, y aliviando de esa manera su “histeria”.En el siglo II, Galeno, un importante médico, escribió que la histeria era una enfermedad causada por la privación sexual en mujeres particularmente pasionales. Se diagnosticaba frecuentemente en vírgenes, monjas, viudas y en menos ocasiones en mujeres casadas.

Y así llegamos al siglo XIX, donde esta supuesta enfermedad que los griegos habían descrito el “útero ardiente”, se convierte en una especie de plaga entre las mujeres de la época. Cualquier comportamiento extraño – ansiedad, irritabilidad, fantasías sexuales – es considerado como un claro síntoma y la paciente es enviada inmediatamente a recibir un masaje relajante. Y es que a pesar del paso de los siglo, aún no se consideraba a las mujeres seres sexuales y se creía que los desordenes psiquiátricos femeninos provenían del útero.
Los médicos seguían combatiendo la histeria femenina acariciando manualmente el clítoris y la vulva de las pacientes hasta que pudieran alcanzar lo que en aquella época era conocido como ”paroxismo histérico”, que en realidad era un orgasmo. Como en aquella época era mal visto que una mujer acudiera sola a la consulta, era frecuente que maridos o madres esperasen sentadas junto a la paciente mientras el medico tranquilamente las masturbaba.En 1859 un doctor aseguró que una de cada cuatro mujeres estaba aquejada de histeria, y reunió decenas de páginas de posibles síntomas, con lo que casi cualquier dolencia leve podía servir para diagnosticarla. Los médicos pensaban que la tensión de la vida moderna hacía a las mujeres más susceptibles a desórdenes nerviosos.

Rachael P. Maines, autor de “The Technology of Orgasm: Hysteria, the Vibrator, and Women’s Sexual Satisfaction,” dijo que estos casos eran muy ventajosos para los médicos, dado que no había ningún riesgo de que la paciente muriese pero necesitaba tratamiento constante, lo cual era una notable y fácil fuente de ingresos. El único problema era que los médicos no disfrutaban con la tediosa tarea del masaje. La técnica era difícil de dominar para un médico y podía tomar horas llegar al “paroxismo histérico”.Derivarlas a las comadronas, una práctica por otra parte habitual, era una pérdida de oportunidades de negocio para el médico, así que los médicos, a pesar de tener las manos cansadas de tanto “masaje” , comenzaron a plantearse otro tipo de soluciones para mantener los ingresos y a las pacientes.

El Primer vibrador de la historia..

Pero el primero que tuvo la idea de crear ese invento fue un médico británico llamado Joseph Mortimer Granville , que en 1870 , cansado de masturbar manualmente a sus pacientes, patentó el primer vibrador electro-mecánico con forma fálica, y aunque de un tamaño considerable, fue todo un éxito, ya que lograba “aliviar” a las pacientes en menos de diez minutos de una manera relativamente sencilla.

Visto el potencial del aparato, y para evitar las vergonzosas visitas al médico, una avispada empresa, llamada “Hamilton Beach”, comenzó a producir en 1902 vibradores de tamaño más pequeño.

Varios modelos comienzan a comercializarse a través de todo tipo de publicaciones, e incluso periódicos de tirada nacional. “La vibración es la vida” – se publicaba en algunos anuncios – “Porque tú, mujer, tienes derecho a no estar enferma”.
En muchos catálogos femeninos el vibrador se publicita como “instrumento para la tensión y la ansiedad femenina”. Su uso se promociona como una forma de mantener a las mujeres relajadas y contentas. “La vibración proporciona vida y vigor, fuerza y belleza” – dicen los anuncios – “El secreto de la juventud se ha descubierto en la vibración”.Su comercialización llega a tal extremo que algunos modelos incluyen un recambio adaptable que convierte el vibrador en una batidora.
La difusión de la electricidad en el hogar facilitó la llegada del vibrador al mercado de consumo. El atractivo de un tratamiento en la intimidad del propio hogar hizo que el vibrador alcanzase una cierta popularidad. De hecho, llegó al mercado mucho antes que otros dispositivos eléctricos: nueve años antes del aspirador y diez años antes de la plancha.
La variedad de vibradores de aquella época era inmensa, muchos modelos funcionan con corriente eléctrica, otros lo hacen con baterías o gas, incluso se diseñan algunos que funcionan a pedales para proporcionarle a su paciente su correspondiente ración de alivio. Los aparatos tenían velocidades que van desde 1.000 a 7.000 pulsaciones por minuto y los precios pronto empiezan a ser asequibles para su uso doméstico teniendo un gran auge de ventas hasta los años 20.
Pese a lo que nos pueda parecer hoy por el concepto sexual que tenemos de un vibrador, en aquellos años la aplicación del vibrador sobre el clítoris era tenida por una práctica exclusivamente médica. En la concepción machista de la época, al no haber contacto con el interior de la vagina, se considera que no hay contacto sexual, y no por tanto no existía ningún tabú alrededor de este objeto, solo se consideraban artículos de masaje anti-estresante y era común verlo en todo tipo de catálogos y revistas.Pero a partir de 1920, los vibradores aparecen en las primeras películas pornográficas, y empiezan a perder su imagen de instrumento médico. Esto, unido a que a principios de los 50 la “Asociación americana de psiquiatría” declaró que la Histeria no era una enfermedad, hizo que el vibrador fuera visto como un juguete sexual y considerado instrumento de perversión, comenzando poco a poco a ser un tabú, connotación que casi continua teniendo hoy en día en muchos lugares. Y es que, chicas, es una lastima, pero actualmente la histeria no cuela como excusa para ir a comprar un vibrador.

Otro dato curioso sobre el tema:
El consolador más antiguo
El consolador más antiguo. Un hallazgo arqueológico reciente ha dado con el precursor de los consoladores de hoy, un elemento fálico con el que nuestros ancestros se propiciaban placer y a la vez usaban como herramienta de trabajo.Este antiguo juguete sexual fue encontrado por investigadores de la Universidad de Tübingen en las cuevas Hohle Fels, cerca de Ulm, Suabia (antigua Baviera / Liechtenstein, Alemania) y tiene una antigüedad aproximada de 30.000 años.

Elaborado en piedra, de 20 centímetros de largo y 3 centímetros de diámetro, el antiguo consolador presenta anillos tallados en su superficie seguido de un extremo liso, y era usado por los humanos de la prehistoria para satisfacerse sexualmente y para “encender el fuego” (de forma literal en ambos sentidos).

Los investigadores basándose en la similitud con la anatomía del miembro masculino y las características del trabajo ejercido para crear el objeto, concuerdan que se trataba de un juguete erótico de la era glaciar.

El equipo de arqueólogos ya había encontrado 13 partes del falo de piedra en las excavaciones de Hohle Fels, pero recién el año pasado pudo dar con el trozo número 14 que culminaba el rompecabezas.

Las cuevas de Hohle Fels son de muy difícil acceso y por tanto han preservado tesoros prehistóricos invaluables, en el sitio ya se han encontrado muchos indicios de las actividades que llevaban a cabo los seres humanos “modernos” que siguieron al hombre de Neanderthal.Semejantes esculturas como este consolador antiguo fueron halladas en Francia y Marruecos, pero las características del falo de piedra de Hohle Fels lo hacen único. Los arqueólogos destacan las representaciones femeninas con atributos sexuales acentuados eran bastante frecuentes, pero las de los hombres resultaban poco frecuentes, razones que dotan de importancia el hallazgo y lo hacen único para la arqueología.

El pene de piedra será exhibido en el museo prehistórico de Blaubeuren en el marco de la exposición llamada “Arte glaciar – decididamente masculino.”

Fuente: http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10208515/El-primer-vibrador-para-tratar-la-histeria-de-la-mujer_.html
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Dina Goldstein nos vuelve a sorprender

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Otro nuevo proyecto impresionante asoma por su página web. Se llama The Dollhouse, la casa de muñecas en castellano. Y trata temas bastante actuales, aunque siempre con ese tono de exageración e ironía que la caracteriza. Sobre todo me encanta su forma de retratar el famoso dicho de “no es oro todo lo que reluce”.

Aquí dejo las imágenes.

¡Esto sí que tiene tela!

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Imágenes ligeritas de ropa de los héroes Disney.

Ruzafa, toda una joya a nuestra disposición

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Me ha encantado un artículo que he leído hace poco. Trata sobre Ruzafa y la variedad de locales que puedes encontrar perdiéndote por las calles de este peculiar barrio de Valencia.  La verdad es que siempre me ha llamado la atención, pero hace unas semanas me fui a explorar un poco y encontré unos locales impresionantes y a los que, sin lugar a dudas, volveré.
Aquí os pego el artículo.

Barrio de Ruzafa, el SoHo valenciano

Mercado de Ruzafa

A nadie se le escapa que Ruzafa es el barrio de moda en Valencia. Y podríamos decir que ha renacido de sus cenizas, pues a pesar de estar en pleno centro de Valencia, el barrio pasó por una etapa de decadencia que casi acaba con él. Los emigrantes dieron vida al barrio, y tras ellos llegaron los artistas, los arquitectos, los diseñadores. A los locutorios y tiendas árabes, se les unieron restaurantes, galerías de arte, gastrobares, enotecas, tiendas de ropa. Hoy en día, tras un proceso de renovación profunda, Ruzafa es la zona de moda en la capital del Turia, un SoHo valenciano que reúne a decenas de razas, religiones, idiomas. Un barrio que vive tranquilo, como el pueblo que un día fue antes ser engullido por la gran ciudad.

Si hay un corazón en Ruzafa, ése es su mercado. El renovado Mercado de Ruzafa, es el epicentro del comercio de la zona, del cual se abastecen los locales de la zona, que lo comunican con orgullo en sus cartas y menús. Y aún falta lo mejor: el barrio lleva años esperando lo que será la joya de la corona: el Parque Central. Este proyecto de Central Park valenciano, abrirá el barrio a un gran espacio verde que contribuirá a dinamizar el ambiente del barrio. Por algo, Ruzafa (Russafa) significa jardín en árabe.

Así que vámonos de paseo. Para los valencianos desubicados y viajeros que se acerquen a la ciudad, el barrio de Ruzafa se encuentra muy cerca de la Estación del Norte (y de la estación del AVA, Joaquín Sorolla) entre la Gran Vía Germanías, la Avenida Reino de Valencia, la calle Filipinas y la Avenida Peris y Valero. Sus principales calles son Sueca, Cuba, Cádiz, Dénia, Literato Azorín… bastante famosas porque ahí se plantan algunas de las fallas más importantes de la ciudad, como son Sueca-Literato Azorín y Cuba-Literato Azorín.

RESTAURANTES EN RUZAFA.
¿Dónde comer en Ruzafa? Basta decir que alguno de los restaurantes de moda de Valencia se encuentran en este barrio, así que esta pregunta tiene fácil respuesta. En unas pocas calles tenemos una gran variedad de locales. Como Mediterránea de Hamburguesas (Sueca, 45), que prepara las mejores hamburguesas de Valencia. Sin discusión. Es casi imposible cenar sin reserva en este restaurante especializado en lo que se ha dado en llamar fast food gourmet. De momento sólo abren por las noches.

Justo al lado, nos encontramos con La Lluerna (Sueca, 47), un gastrobar que lleva funcionando desde antes de que ese concepto se pusiera de moda. Excelentes tapas y raciones que aúnan buena materia prima con un toque de creatividad. Y atención a su carta de vinos: hay multitud de referencias, cuidadosamente elegidas, a un precio más que decente. Por supuesto, se puede pedir vino por copas, como en la mayoría de locales del barrio.

Los amantes de la cocina francesa están de enhorabuena si pasan por Ruzafa, porque en La Galette (Doctor Serrano, 17), donde elaboran especialidades bretonas. Allí podremos degustar sus Galettes de trigo sarraceno (una especie de crêpes), las ostras de Belon, foie fresco a la manzana, magret de pato y foie o tablas de quesos franceses.  La cocina italiana también tiene su sitio en Ruzafa: Il Ritrovo (Sueca, 52) pasa por ser uno de los mejores restaurantes italianos de Valencia. Cerca de allí (en Ruzafa todo está cerca) podemos disfrutar de un buen restaurante vegetariano: Copenhagen (Literato Azorín, 8), un local de decoración descaradamente nórdica presidido por una enorme pizarra. Está especialmente bueno su sushi vegetal.

Otro de los clásicos de la zona es Maipi (Maestro José Serrano, 1), donde podremos comer cualquier cosa que se pueda hacer a la plancha: chuletillas, gamba roja, solomillo de buey, verduras… Algo tendrá el sitio cuando está lleno hasta los topes. De hecho cierran sábado y domingo. Para descansar.

Uno de los locales que más incondicionales tiene en Ruzafa es Entrevins (Reina Doña María, 3). Los más avispados ya habrán intuído que el vino es parte esencial de este restaurante, no por nada su sumiller, Custodio López Zamarra, fue campeón nacional de sumilleres en 2010. Además de buenos caldos, en Entrevins cultivan el maridaje y son aficionados a confeccionar menús cerrados con una excelente relación calidad-precio. Su cocina es de mercado con un toque de creatividad.

Si queremos algo más desenfadado podemos acudir a El Rus (Sueca, 35), bocadillería mítica del barrio de Ruzafa, donde degustaremos alguno de sus originales (y deliciosos) bocadillos y ensaladas. Aconsejamos dejar hueco para el postre, porque su tarta de chocolate es antológica. Tienen una terraza donde podremos cenar viendo pasar la vida del barrio.

Será por bares y restaurantes en Ruzafa… A los ya comentados podemos añadir El Bouet (Puerto Rico, 36), El Fino (Pintor Salvador Abril, 13), Sabors (Cádiz, 61), La Pizarra (Vivons, 6), Maridaje (Sevilla, 27), Casa Botella (Pintor Salvador Abril, 28), Bodega El Mercat (Cura Femenía, 2), Ca Mandó (Pedro III El Grande, 12), Ghaada (Doctor Serrano, 17), El Huerto (Pedro III El Grande, 11) … aunque lo mejor es darnos un paseo por el barrio de vez en cuando para descubrir nuevos sitios. Últimamente se abren nuevos locales cada semana.

LIBROS, ARTE (Y MÁS).
En el barrio de Ruzafa están tan acostumbrados a la diversidad, que las fronteras se difuminan. Incluso en las tiendas y negocios de la zona. A nadie sorprende encontrar un café-librería donde además se hacen conciertos y talleres de pintura para niños. Estamos hablando de Ubik Café (Literato Azorín, 13), un espacio multidisciplinar donde, sobre todo, se está a gusto.

Cerca de allí (repetimos: en Ruzafa está todo cerca) se encuentra Slaughterhouse (Denia, 22), librería ubicada en un antiguo matadero (de ahí su nombre), donde aparte de comprar las últimas novedades podremos realizar una cata de vinos, contemplar una exposición de arte o, simplemente, tomarnos un café. Y si seguimos hablando de librerías, no podemos olvidar Cosecha Roja (Sevilla, 20), bar-librería especializada en novela negra, que toma su nombre de la obra maestra de Dashiell Hammet.

Ante tal cantidad de librerías que luchan por salir adelante con propuestas valientes y ofreciendo un valor añadido, ¿quién querría ir a una gran superficie a comprar libros?

Ruzafa también es famosa por sus galerías de arte. Una de las más conocidas es Colorelefante (Sevilla, 26), que además de tener un nombre de lo más chulo, ofrece exposiciones con obras realmente interesantes y de vez en cuando, conciertos. Incluso cuenta con un club gastronómico, uno de cuyos miembros, una vez al mes, cocina alguna especialidad de su región o país. Con ingredientes comprados en el Mercado de Ruzafa, faltaría más. Colorelefante es uno de los principales centros culturales del barrio.

No le anda a la zaga Sporting Club Russafa (Sevilla, 5). No, no se trata del equipo de fútbol del barrio, sino de un espacio multidisciplinar donde además de exposiciones de todo tipo de arte se llevan a cabo obras de teatro, conciertos, danza… Y más: Ciclorama (Fuente la Higuera, 3), centrada en fotografía contemporánea, al igual que Primera Impresión (Sueca, 38).

CAFÉ Y COPAS POR RUZAFA.
Como no podía ser de otra manera, en Ruzafa se cultiva el arte de la sobremesa alrededor de un café o un buen gintonic. Además de las librerías-café que hemos visto anteriormente, en el barrio hay multitud de locales con encanto para sentarnos y reponer fuerzas. Uno de los sitios míticos en el barrio es el Café Pessoa (Literato Azorín, 2), que cuenta con una buena terraza para ver contemplar el ir y venir del barrio. Al lado, está Tula Café (Cádiz, 62), un local donde podremos disfrutar de buena música y de mejores combinados. Café Dublín (Sueca, 51) no espere un pub irlandés, sino un local moderno donde tomar algo después de nuestra cena. Enfrente está Sandanski (Sueca, 42), con sus 35 tipos de ginebra.

En el Café Cyrano (Pintor Salvador Abril, 10) se lleva lo de pasar la tarde alrededor de juegos de mesa mientras nos tomamos un café con leche. Por la noche la cosa cambia y se sustituyen las infusiones por copazos.

Uno de los sitios con más encanto de Ruzafa es El Desván del Café (Puerto Rico, 4), donde podremos tomar un café con un pedazo de tarta en un ambiente que invita al sosiego. Buena música de fondo con una decoración bohemian-chic, que incluyen una bicicleta colgada en la pared.

Si además queremos disfrutar de música en directo y jam sessions, podemos dirigirnos al Café Mercedes (Sueca, 27) o a Chaston (Sueca, 63). La santísima trinidad de la música en directo en Ruzafa la completa el Café Teatro Tocado (Cádiz, 44), que parece salido del París de Toulouse-Lautrec.

Los noctámbulos pueden alargar la noche en Le Club (Cuba, 8), una sala de conciertos y discoteca electrónica, y en Excuse Me? (Tomassos, 12), junto al Mercado de Ruzafa, con dos ambientes, uno de ellos con rock indie de ayer y hoy.

PAN, TÉ Y COSAS RARAS.
En un barrio cosmopolita y moderno como Ruzafa, conviven los negocios de toda la vida con locales decididamente transgresores. Por eso, lo ideal es pasear por sus calles, entrar en zaguanes convertidos en peluquerías, en patios inundados por vestidos de los diseñadores más cool, en caballerizas donde comprar regalos originales…

Uno de los locales que sin duda llamará nuestra atención es Caroline Curiosity Shop (Cádiz, 25), con piezas de pop art y ropa que no se pondrían los niños bien. En Gotham (Ruzafa, 56) encontraremos los cómics nuevos y los de toda la vida, mientras que en Gnomo (Denia, 12), local especializado en regalos originales, podremos comprar esa cámara lomográfica que vimos en un escaparate de Nueva York.

El mejor pan de Valencia se encuentra en el barrio de Ruzafa, concretamente se trata del Horno Valencia (Sueca, 55), que elabora sus productos a la manera antigua, en horno de leña. Si su pan de pueblo está tremendo, el de centeno no se queda atrás. Y casi enfrente, nos encontramos con la peluquería más famosa de la zona, Joan Santamaría Perruquer (Literato Azorín, 17), donde es habitual asistir a exposiciones, eventos, exposiciones de camisetas…

Y como no podía ser de otra forma, en Ruzafa encontraremos teterías (con sus correspondientes dulces árabes) que harán las delicias de los amantes del té moruno auténtico. La Tetería Ain Al Russafí (Buenos Aires, 3), se nos antoja una visita imprescindible para captar la esencia del barrio.

EL MERCADO DE RUZAFA.
Cualquier visita al barrio estará incompleta si no nos acercamos al Mercado de Ruzafa, auténtico corazón de la zona. Siempre se ha dicho que el ambiente de una ciudad se puede medir visitando sus mercados, y Ruzafa no es una excepción.

Renovado desde hace poco (a su colorida fachada, se añadirá en breve un techo verde), el Mercado de Ruzafa es una magnífica opción para comprar productos de la tierra y probar alguna de las delicatessen que nos ofrecen sus paradas. En el puesto de Ben Triat podremos adquirir especialidades mediterráneas como el paté de berenjenas con chile o los pimientos rellenos de queso feta. Y en Carnes Filo podremos comprar solomillo de Kobe, por ejemplo. Lo mejor es perderse por los pasillos del mercado y dejarse inundar por los olores y colores que nos asaltarán a cada paso. Especialmente en los puestos exteriores, junto a la fachada, donde podremos comprar flores.

Ya que estamos en el Mercado de Ruzafa, para que nuestro paseo sea completo, podemos darnos una vuelta por sus alrededores y contemplar la preciosa Iglesia de San Valero, conocida como la Catedral de Ruzafa.

Un consejo: este barrio es el destino perfecto para sorprender a tu pareja con una escapada romántica. Así que si quieres alojarte en pleno corazón del barrio de Ruzafa, la mejor opción es el Petit Palace Germanías (Sueca, 14), encantador hotel boutique que ha sido recomendado hasta en la guía viajera del New York Times (resérvalo aquí a un precio especial).

Fuente: http://www.nomadea.com/valencia/ruzafa.html